El Castillo Real de Varsovia fue el hogar de los reyes de Polonia y, más tarde, de su parlamento. Allí se firmó la Constitución del 3 de mayo de 1791, la primera constitución nacional escrita de Europa.
Las fuerzas alemanas bombardearon el castillo en septiembre de 1939 y, por orden de Hitler, lo demolieron tras el Levantamiento de Varsovia de 1944. Lo que hoy se recorre fue reconstruido entre 1971 y 1984, en gran parte con donaciones públicas, utilizando fragmentos originales recuperados de los escombros y pinturas de la ciudad vieja como referencia.
Esa reconstrucción es precisamente el eje de la experiencia. La Sala Canaletto alberga una serie de vistas urbanas de Varsovia del siglo XVIII pintadas por Bernardo Bellotto; esas mismas obras sirvieron para reconstruir las calles que ves al salir. Estás dentro de una ciudad que fue pintada de vuelta a la existencia.
Somos un servicio de asistencia independiente. Gestionamos tu entrada oficial con hora asignada y respondemos tus dudas en tu propio idioma. Si el operador cancela tu visita, te reembolsamos el importe íntegro. No gestionamos el castillo — nos encargamos de la parte que resulta complicada desde el extranjero.